El amor descansa en un jacuzzi, tranquilo y quitado de toda pena, indiferente al dolor que provoca a los desgraciados e infortunados. Altivo y presumido, enamorado sólo de él mismo.
Pues le digo yo al amor:
mientras haya tequila, putas y cigarros no te necesito
Mejor molesta con tus flechas y tus canciones de Luis Miguel a aquellos que viven dentro de un paréntesis de humanidad
No hay comentarios:
Publicar un comentario