Duelen más los sueños que la carne
Es mi futuro y no mi cama
quien te extraña
La ilusión de una fusión
devorada, engullida por las fauces
de una brutal realidad
me arroja nuevamente al frio y húmedo
bastión de mi alcoba
donde las yagas de nuestras promesas
continúan supurando
escurriendo su melancolía por las paredes
dejando cicatrices
embriagándome con el pasado del pasado
Prestaste tu nombre y tu figura por un rato
diste rostro a lo intangible
vertiste esperanza en lo inalcanzable
Este viejo corazón es más alcohólico que yo
y sigue esperando,
decepcionado
que llegue lo que no existe
espera
para ver la pelicula vieja de un perro negro echado entre un aljibe y la banqueta
lunes, 15 de julio de 2013
Duelen más los sueños que la carne
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