jueves, 23 de mayo de 2013

Una de Palomas

El amor descansa en un jacuzzi, tranquilo y quitado de toda pena, indiferente al dolor que provoca a los desgraciados e infortunados. Altivo y presumido, enamorado sólo de él mismo.

Pues le digo yo al amor:

              mientras haya tequila, putas y cigarros no te necesito

Mejor molesta con tus flechas y tus canciones de Luis Miguel a aquellos que viven dentro de un paréntesis de humanidad

miércoles, 22 de mayo de 2013

Miércoles de Mayo

No pido al cielo otra cosa que un Tango, mi bicicleta y un tequila

jueves, 16 de mayo de 2013

Doña Eme


Emma Cerón Vázquez
30-ago-1925 -- 27-dic-2012

"Cuando me vaya por mi lloraras"

                     Hermosa mujer de piel marfil, delgada y pequeña. Aquella que me arrullaba cantando desde el corazón lo que los años habían grabado en sus pies. Toda tu vida fuiste ejemplo amoroso de una abuela orgullosa de sus nietos, bandera que ondeabas. La dulzura con tus nietos, la terquedad de toda una vida con la "Concha", el olvido de grandes amores infortunados. Por más que lo hayas dicho no te has ido ni te iras aún, vives en un machucón de tu bisnieto, en el café con pan de las mañanas que llena de ternura mi memoria. 

                      Sigues aquí mujer porque tú me enseñaste a caminar y cada paso que yo doy es una extensión de tu espíritu, una continuación de nuestras aventuras juntos cruzando de terminal a terminal por la ciudad de los palacios o bajo el sol de un desierto de cálidas aguas. Con tus pequeñas manos moldeaste una parte del corazón de este poeta, gracias por eso abuela, por haber sido una dama, una gran dama. Doña Eme, no te regalo una lágrima porque sobraron, mejor te regalo una canción, un baile y un abrazo, te regalo una petición; una buena taza de café y una concha blanca para cuando finalmente te alcance perfecta para acompañar una tarde llena de historias y fotografías, recuerdos y alegrías. 

                     Abuela sin saber me diste lo justo para inmolarme como un triste en ésta vida; inconsciente  en mi mente quedó guardado Osiris, con sus defectos de mujeriego que en tu eterna negación fue un gran hombre. Un hombre que revive en su nieto aunque haya abandonado a sus hijas. Gracias abuela por la materia prima que alimenta a mi tinta. Gracias abuela por una gran madre y una gran tía; gracias abuela por hacerme sentir el niño más deseado del mundo a pesar de mi insistencia en que soy un accidente.

                       Abuela, descansa en brazos de Dios, él que siempre te amo, a quien siempre rezaste en las noches. Gracias abuela por todo el amor que me regalaste. Gracias abuela por llevarme a buscar la poesía en mi consumido corazón. Por que hay dos vínculos entre nuestros corazones, el del amor malogrado y el de la ternura infinita. Seguirás aquí hasta que la belleza de tu juventud sea olvidada hasta que el anónimo cariño manifestado de tus nietos a tus bisnietos y sucesivamente se extinga entre la indiferencia de la modernidad.

                        Gracias abuelita.


Demasiadas vueltas

Que la vida gira y gira, da demasiadas vueltas. ¿Cuándo pensarían? Cada que hablo con mi padre y él se encuentra en México me llama "chino", como solía ser, como es mi tío. Error inocente sin embargo la vida da  muchas vueltas y ahora me encuentra tal cual, a la sombra de mi padre, vanidoso y con un alcoholismo inminente bien manifestado.

lunes, 13 de mayo de 2013

La decisión

Es tanto el dolor que habita dentro de mi corazón, 
es tanta la confusión que reina en mi cabeza
que no puedo hacer más que alejarme
acorazar a este corazón en un intento
de aligerar la carga


jueves, 9 de mayo de 2013

El mar

Finalmente el mar ha triunfado en su intento de robar una hectárea más al acantilado, le ha arrancado monumentales piedras y se las ha tragado en sus obscuras profundidades, junto con el parche verde al borde del acantilado donde estaba plantado el árbol de mi fe que todas las mañanas era bañado por un trémulo rayo de esperanza que ahora ha muerto.

Un niño extrañara ese árbol, era su lugar preferido para soñar. Corría hasta ahí a observar al encorvado árbol y perderse en el sonido de las olas azotando contra la base del acantilado, le ayuda a olvidarse de la brutal realidad de la comarca, del frío de octubre y de las discusiones de sus padres.

Se ha perdido ese viejo y retorcido árbol junto con su alfombra siempre húmeda, con él se ha ido el último bastión de la inocencia ya no queda más rincón para la ilusión, ahora yace en su acuática tumba engullido por el apetito insaciable del mar.