jueves, 1 de agosto de 2013

Demonio

He descubierto que el suicidio del inquilino que habitaba la buhardilla de arriba no significó el final de mi relación con él. Al parecer hacia un tiempo antes de su muerte que se había involucrado en alguna clase de secta diabólica y su muerte fue parte de un ritual transitorio. Ahora sigue habitando la propiedad pero convertido en un demonio.

Por las noches se escuchan sus lamentos, en aquellas de luna nueva se manifiesta con cierta furia arrojando los muebles de un lado a otro de la habitación. Pareciera estar empeñado en convertir en un infierno nuestro humildes aposentos, además creo que si se ha vuelto una situación personal, puesto que en los días en que dedico una oración a mi "amada" humanidad es cuando se encuentra más intranquilo.

Habrá alguna manera de la que me pueda deshacer totalmente de él, sin tener que abandonar el duplex. Me niego a quemar la casa, es lo único que tengo además de que los últimos intentos han sido unos fracasos épicos.

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