viernes, 19 de abril de 2013

¿destino?

Recuerdo hace años conocí a un par de gemelos diametralmente distintos, uno se llama Gerardo el otro se llamaba Mauricio. Me sorprendía bastante que fueran hermanos porque a decir verdad eran demasiado distintos, Gerardo era la alegría personificada, jugaba, cantaba, brincaba, siempre tenía un chiste que contar y una sonrisa que robarte independientemente lo que le estuvieras contando; Mauricio por su lado era la tristeza personificada

No hay comentarios:

Publicar un comentario