sábado, 16 de marzo de 2013

¿qué sigue?

Estimado inquilino:

               Usted sabe que ha sido mi único compañero fiel que ha estado conmigo sin importar que, sin embargo nuestra relación ha demostrado en múltiples ocasiones llevarnos a la miserias mas que ayudar a nuestro desarrollo personal, lo peor es que a pesar de todo eso le tengo un amor inmenso al punto que no estoy seguro de querer perderle. La felicidad se anuncia como su rival y me tienta para seguir el camino de aquella, presuntamente de mejor calidad que el suyo.

                Dejaré las formalidades de lado, para sencillamente decir que después de que le hayan puesto nombre y de tantos años juntos, después de sentirme al borde del abismo siento un gran vació en mi corazón que sólo usted mi querido inquilino ha permanecido a mi lado.

 

               
             

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