Ash con un carajo, otra vez me veo atrapado entre lozas de mi propia indecisión, resulta que la segunda no fue y vamos por la tercera. Diablos, que si versos no, que narrativa si, que una idea por aqui y otra por allá, y al final resulta que nada sale bien.
Maldita sea la hora, mejor regalenme unos niños santos para preguntarle a Maria Sabina como sano mi alma y encuentro mi camino. No me queda más que encomendarme a mi todo poderoso San Rockdrigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario