Pero yo despeino el cielo mientras un escuincle rie tras las nubes de mi pelo
Desde la azotea las macetas son la jungla de mis sueños,
Más allá del tendedero y del cuchicheo del lavadero
despeino el cielo;
A mi comadre no le cabe en la cabeza que a esta edad
Me de por ver castillos en el viento.
Me de por ver castillos en el viento.
Desde la banqueta siete ratas asombradas me rodean,
Más allá de la miseria y de los delirios de grandeza
observo un reino;
Más allá de la miseria y de los delirios de grandeza
observo un reino;
Y al policía no le cabe en la cabeza que a esta edad
Me de por ver castillos en el viento.
Me de por ver castillos en el viento.
Pero yo despeino el cielo
Mientras un escuincle ríe tras las nubes de mi pelo;
Y es curioso que a esta edad se asome
Por ahí ese niño que hay en mí.
Mientras un escuincle ríe tras las nubes de mi pelo;
Y es curioso que a esta edad se asome
Por ahí ese niño que hay en mí.
Desde la camisa de fuerza y la corbata que estrangulan,
Más allá de la cordura de quien va perdiendo la figura
aleteo;
A mi psiquiatra no le cabe en la cabeza que a esta edad
Me de por ver castillos en el viento.
Me de por ver castillos en el viento.
Desde el calabozo tras las rejas donde cumplo mi condena,
Más allá de la injusticia de quien pone una cadena eterna
levanto el vuelo;
Más allá de la injusticia de quien pone una cadena eterna
levanto el vuelo;
Y al carcelero no le cabe en la cabeza que a esta edad
Me de por ver castillos en el viento.
Pero yo despeino el cielo
Me de por ver castillos en el viento.
Pero yo despeino el cielo
Mientras un escuincle ríe tras las nubes de mi pelo;
Y es curioso que a esta edad se asome
Por ahí ese niño que hay en mí.
Y es curioso que a esta edad se asome
Por ahí ese niño que hay en mí.
Desde la azotea las macetas son la jungla de mis sueños,
más allá del tendedero y del cuchicheo del lavadero
despeino el cielo; A mi comadre no le cabe en la cabeza que a esta edad
Me de por ver castillos en el viento. Pero yo despeino el cielo Mientras un escuincle ríe tras las nubes de mi pelo;
Y es curioso que a esta edad se asome Por ahí ese niño que hay en mí.
¿Qué en verdad es infantil vivir en los sueños?
Digo han resultado ser mi salvavidas porque cuando sueño no siento lo que pasa aquí, admito que me escapo. Esas veces cuando la mierda me llega hasta el cuello, de mi oreja empieza a salir un largo pedazo de estambre que se empieza a enmarañar formando un ave que vuela alto, que me lleva lejos de la fosa y me deja en un jardin de betún y terciopelo, sin necesidad de sentirme mal ni un sólo instante. Por eso prefiero soñar.
Cuando me siento solo y sin amor, tomo un poco de polvo y soplo. De la nube se forma una figura tierna con ojos de amor que sin juzgarme y sin hablar me toma de las manos y me hace girar, girar, girar, siempre viendome a los ojos, luego me abraza y como llego se disipa. Por eso prefiero soñar.
Cuando ya llevo horas caminando, y mis pies queman, mis piernas se doblan y mis ganas se bajaron muchos metros atras. A lo lejos aparece la felicidad de la mano del amor gritando mi nombre, alentandome a seguir, y yo corro a ellas y no llego, siempre están cerca pero nunca las alcanzó. Cuando menos me doy cuenta he llegado, mis pies ya no queman, mis piernas ya no se doblan, mis ganas encontraron el camino de regreso. Por eso prefiero soñar.
Gracias a ti, a élla, a aquellos, a todos los que despiertan mis sueños. Gracias mundo y gracias vida.
más allá del tendedero y del cuchicheo del lavadero
despeino el cielo; A mi comadre no le cabe en la cabeza que a esta edad
Me de por ver castillos en el viento. Pero yo despeino el cielo Mientras un escuincle ríe tras las nubes de mi pelo;
Y es curioso que a esta edad se asome Por ahí ese niño que hay en mí.
¿Qué en verdad es infantil vivir en los sueños?
Digo han resultado ser mi salvavidas porque cuando sueño no siento lo que pasa aquí, admito que me escapo. Esas veces cuando la mierda me llega hasta el cuello, de mi oreja empieza a salir un largo pedazo de estambre que se empieza a enmarañar formando un ave que vuela alto, que me lleva lejos de la fosa y me deja en un jardin de betún y terciopelo, sin necesidad de sentirme mal ni un sólo instante. Por eso prefiero soñar.
Cuando me siento solo y sin amor, tomo un poco de polvo y soplo. De la nube se forma una figura tierna con ojos de amor que sin juzgarme y sin hablar me toma de las manos y me hace girar, girar, girar, siempre viendome a los ojos, luego me abraza y como llego se disipa. Por eso prefiero soñar.
Cuando ya llevo horas caminando, y mis pies queman, mis piernas se doblan y mis ganas se bajaron muchos metros atras. A lo lejos aparece la felicidad de la mano del amor gritando mi nombre, alentandome a seguir, y yo corro a ellas y no llego, siempre están cerca pero nunca las alcanzó. Cuando menos me doy cuenta he llegado, mis pies ya no queman, mis piernas ya no se doblan, mis ganas encontraron el camino de regreso. Por eso prefiero soñar.
Gracias a ti, a élla, a aquellos, a todos los que despiertan mis sueños. Gracias mundo y gracias vida.
:D
ResponderEliminarMuY LiNDo tU eScrItO
lA vIdA Es MeJor SoÑaNDO
y aUN MaS lIndA cuaNdo LlEgA
eSa PeRsOnA QUe hAce rEaLidAd tu SuEÑos :D