Pues cabe mencionar, que finalmente la policia determino que el inquilino se suicido, he quedado exonerado y liberado al fin, libre de sospechas y de toda culpa.
Aunque ahora resulta que tengo un cuarto libre, saben (lectores imaginarios) por algun designio divino o razon cosmica mistica me encuentro atrapado en un remolino. Es un estira y afloja constante entre la desesperación y el entusiasmo, entre el sueño y la pesadilla, entre el bloqueo y el flujo.
Amo casi tantas cosas como las que destesto y en más de una ocasión resultan ser lo mismo, despues de tres años estoy haciendo lo mismo no se si mejor o peor, sólo se que no encuentro la fuerza ni el modo de escupir lo que esta atragantando a mi corazón, de gritar a los cuatro vientos todo lo que pienso.
En un abrupto final, es todo lo que tengo que tengo por el momento.
Osiris Torres