martes, 27 de octubre de 2009

Antonio Cisneros y Hugo Gutierrez Vega

Leedores,

que puedo decirles, despues de una noche maravillosa con dos señores poetas. Una vez más queda demostrado que cuando de cultura se trata la difusión brilla por su ausencia. En el patio de una casona vieja del centro de la ciudad, atras de la casa de la cultura, sobre Ignacio Allende, se declamaron deisciseis poemas (ocho y ocho) con sus respectivas anecdotas, de gran nivel y valor estético, social, politico y literario. Les digo que par de figuras pasaron desapercibidas en una noche donde las palabras volaron formando imagenes mágicas sobre las cabezas de los presentes, un momento donde pasado y presente fueron uno mismo, donde las distancias se redujeron a unos escasos metros.

Que lastima por todos aquellos que vieron pasar una noche de martes sin la menor idea del milagro y del nuevo universo que se pacto en el patio del CIELA. Afortunado que soy por haber tenido la oportunidad de presenciarlo, gracias al destino que llevo a mis oidos la poesía de éstas grandes figuras.
La oración del escritor

Te pido, Padre Mío, claridad de pensamiento, facilidad de expresión y el don inmenso de transmitir imágenes, sentimientos e ideas.

La facilidad para dibujar la palabra con sencillez y tersura.

Lógica para hilvanar mis ideas, los acontecimientos de que sea testigo y los espíritus que broten de mi pensamiento.

Buen oído para detectar las disonancias en el lenguaje y armonizar mis oraciones. Permíteme escuchar a los demás y no sólo a mí mismo, ya que el mundo de mis ideas está vinculado con las ideas de los demás… si no fuera así, significaría que soy el último ser humano que habita en La Tierra.

Líbrame, Dios, de mis principales enemigos:

La cursilería.

La oscuridad en la forma y el fondo.

La redundancia y la cacofonía.

El esnobismo.

El conformismo.

Otórgame la inconformidad constante y la necesidad de superarme. La paciencia para revisar mil veces y corregir dos mil el mismo texto puliéndolo hasta que brille sin que su resplandor ofenda o impida ver el fondo y nuble la esencia.

Amor por la verdad, pasión por los horizontes ilimitados da La Fantasía.

Objetividad y humildad para no creer que acabo de escribir el libro más importante del mundo, el reportaje más sensacional o la poesía más dulce.

Y aunque mi vocación es escribir, también necesito ser escuchado. Otórgame pues un público al que pueda interesar y hazme responsable de dejarle una buena semilla, una sonrisa y jamás un concepto malvado o destructivo.

Para llegar a esos oídos y a esos corazones y mentes, dame Señor posibilidad de encontrar la puerta de un editor sensible, decente y que no me haga esperar tres horas en su antesala y dos años en mi casa antes de resolver si adopta o desecha a mi criatura.

Pero por encima de todo, dame Señor el placer de ejercer y conservar mi vocación de escritor aunque nunca nadie quiera leerme, y la esperanza de que aunque así fuera y yo hubiese muerto, algún día mi palabra escrita borrará las lágrimas de un desconocido o arrancará una sonrisa.

Una de Georgina Graco, que le robe a mafa. Ruego me disculpe.

jueves, 8 de octubre de 2009

El tiempo

Que peculiaridad que el tiempo nunca me alcanza, como ven ya tenía tiempo que no actualizaba éste lugar. Son demasiadas las cosas que quiero hacer: leer, escribir, viajar, nadar, bailar, boxear, amar, estudiar.

Después de todo la escuela me esta tratando un poco ingrata, con un marcador de 4-3, no es lo que esperaba, sobre todo porque por mucho que me guste lo que estudio resulta que no es lo que está en lo profundo de mi corazón, pero es un buen camino y es algó en lo que se que me irá bien.

Sin embargo no puedo evitar querer cambiar de aires, aunque ya deje ir bastante tiempo que lastima que me haya tomado tanto darme cuenta de mi vocación y de mi don.